La instalación no termina cuando el cargador enciende
Ver una luz verde en el cargador confirma que el equipo recibe alimentación, pero no demuestra por sí solo que toda la instalación esté terminada. La entrega debe incluir comprobaciones eléctricas, configuración, documentación y una explicación sencilla para que el propietario sepa utilizar el sistema y conservar la información importante.
Los puntos de recarga están sujetos al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión y a la ITC-BT-52, que establece requisitos específicos para la infraestructura de recarga. El esquema elegido, la potencia, el recorrido del circuito y las características del inmueble determinan el alcance de la documentación y la tramitación aplicable en cada caso.
Certificado, memoria y esquema de la instalación
La instalación debe quedar definida mediante la documentación técnica que corresponda, normalmente una Memoria Técnica de Diseño o, cuando proceda por sus características, un proyecto. Tras ejecutar y verificar el trabajo, la empresa instaladora debe emitir el Certificado de Instalación Eléctrica y tramitarlo conforme al procedimiento aplicable.
El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión también prevé que el titular disponga de instrucciones de uso y mantenimiento, un esquema unifilar con las características principales y un croquis del recorrido. Estos documentos permiten saber de dónde se alimenta el cargador, qué protecciones utiliza y por dónde discurre la canalización.
Conviene guardar juntos el certificado, la memoria o proyecto, la factura, la ficha técnica del cargador y cualquier justificante de registro. La documentación exacta puede variar según la instalación, por lo que la empresa instaladora debe explicar qué corresponde en ese caso concreto.
Pruebas antes de dar el trabajo por terminado
La puesta en marcha debe comprobar el circuito completo, no solo el wallbox. El instalador revisa aprietes, continuidad del conductor de protección, aislamiento, puesta a tierra y actuación de las protecciones que correspondan. También debe confirmar que la intensidad máxima configurada es compatible con el diseño del circuito y con la instalación existente.
Después conviene realizar una carga real con el vehículo o con un equipo de prueba. Así se verifica la comunicación entre coche y cargador, el inicio y la parada de la sesión, el bloqueo del conector y la ausencia de calentamientos o avisos anómalos. Si existe gestión dinámica de potencia, hay que comprobarla mientras funcionan otras cargas de la vivienda.
Aplicación, horarios y gestión de potencia
En un cargador inteligente como Ohme, la entrega incluye dejar operativa la conectividad y enseñar las funciones que se utilizarán de verdad: iniciar una carga, consultar consumo, fijar horarios y modificar límites dentro de los valores autorizados. La cuenta principal debe quedar bajo el control del cliente, con un correo suyo y una contraseña que pueda recuperar.
Si el sistema aprovecha excedentes solares o limita la recarga para no superar la potencia disponible, es importante explicar qué modo está activo y qué ocurrirá cuando cambie el consumo de la vivienda. Una configuración documentada facilita diagnosticar cualquier incidencia sin empezar de cero.
Garantías y mantenimiento práctico
El cliente debe saber qué cubre el fabricante del cargador y qué corresponde a la instalación. Es útil conservar el modelo, número de serie, fecha de puesta en marcha y contacto para asistencia. También conviene anotar la versión inicial de la aplicación o del firmware cuando forme parte del funcionamiento del equipo.
En el uso diario basta con mantener el cable y el conector limpios, evitar golpes y observar si aparecen daños, holguras, calentamiento, olor extraño o disparos repetidos. No se debe abrir el equipo ni modificar protecciones o límites eléctricos por cuenta propia. Ante una anomalía, una entrada de agua, una obra cercana o un cambio importante en la instalación, lo adecuado es pedir una revisión a una empresa instaladora habilitada.
Una buena entrega deja tres cosas claras: la instalación es segura, el cargador está configurado para el uso real y el propietario dispone de la documentación necesaria para conservarla y mantenerla.
Preguntas frecuentes
¿Qué documento acredita la instalación eléctrica del cargador?
El documento principal es el Certificado de Instalación Eléctrica emitido por la empresa instaladora. Según las características del trabajo, irá acompañado de una Memoria Técnica de Diseño o de un proyecto y de la tramitación que corresponda.
¿Es suficiente con probar que el coche empieza a cargar?
No. Además de una carga real, deben comprobarse el circuito, la puesta a tierra, las protecciones, la intensidad configurada y, si existe, la gestión dinámica de potencia.
¿Qué debo guardar después de la instalación?
Conviene conservar certificado, memoria o proyecto, esquema, croquis, instrucciones, factura, ficha técnica, garantía y datos de acceso a la aplicación del cargador.

